La fiesta del Aplec del Caracol se ha convertido, desde hace años, en una Fiesta de Interés Turístico Nacional y Fiesta Nacional de Interés Tradicional en la ciudad de Lleida. Año tras año, la afluencia de turistas ha ido aumentando consideradamente haciendo que resulte complicado encontrar un buen hotel céntrico en Lleida o en los alrededores.

Durante la Fiesta y un mes previo a esta, el consumo de estos moluscos se dispara notablemente. Del resto de la península, del norte de África, de Sudamérica, etc. son algunos de los lugares de donde llegan los caracoles a la fiesta para satisfacer a todos los comensales. Esto se debe a que se consumen más de 12 toneladas durante los tres días de celebración.

El Aplec del Caracol se caracteriza por tener un gran recinto al aire libre donde peñistas y turistas beben, bailan y degustan un sinfín de recetas de caracoles. Cada una de las peñas tiene un uniforme y su espacio cerrado dentro del recinto, donde solo puedes acceder mediante una invitación.

Todos los días de la Fiesta son únicos, pero el sábado a partir del mediodía, hasta el domingo por la mañana es casi imposible disponer de un apartamento en Lleida para ti y tus acompañantes debido a la gran demanda. Además de la gastronomía, los visitantes pueden disfrutar de conciertos, verbenas, castellers y concursos por toda la ciudad.

Cómo se preparan los caracoles

Rodeados de huerta y frutales, los leridanos han convertido al caracol en el protagonista absoluto de su gastronomía. Esto ha hecho que múltiples cocineros de prestigio lo hayan convertido como un elemento indispensable en la cocina de autor y en las nuevas tendencias gastronómicas.

Los caracoles se pueden cocinar en salsa, fritos o en guiso, pero la manera más popular es la “lata”. Esta es una plancha metálica plana con asas, donde se colocan los caracoles de uno en uno y boca arriba. Una vez colocados, esta lata se pone sobre las brasas para que se vayan cocinando poco a poco y el calor llegue a todos los recovecos por igual.

Una vez cocinados, se extraen de la lata con un punzón de madera, un poco más largo que los palillos habituales que solemos tener en nuestras casas, y se mojan en alioli (salsa hecha a mano con el mortero con aceite y ajo) o vinagreta.

Con más de 30 Ediciones celebradas, la idea que surgió de con el fin de juntar a los paisanos y hacer una caracolada, se ha convertido en todo un referente. Así que no te quedes sin tu alojamiento y reserva un Apartamento en Real Lleida.